viernes, enero 28, 2011

El personaje es lo primero.. ¿o no?

Meterse en la piel de otra persona y dotarla de un carisma, presencia y personalidad propios no es plato para todo el mundo. En ese camino, hay personajes que traicionan a sus intérpretes atravesando la pantalla y engulléndoles completamente.

Kiefer Sutherland hizo un trabajo excelente con Jack Bauer. Tan excelente que esa cruz le va a perseguir de por vida y sus trabajos durante y posteriormente a 24 lo demuestran. Lo mismo le ocurre a Matt LeBlanc, que ha estado condenado a ser Joey desde que comenzara Friends y no importaba que fuera una película del espacio o el novio de un ángel de Charlie que el estigma de bobín iba a estar presente. Tanto es así que su gran vuelta ha sido para hacer y reírse de sí mismo. Lauren Graham no ha conseguido librarse del aire Lorelai en su nuevo papel en Parenthood y, a pesar de mis ganas por verla, temo que Matthew Perry en Mr. Sunshine se convierta en Mr. Chandler.

Pero esto es algo que funciona en los dos sentidos. Estas últimas semanas, la adaptación cinefilotelevisiva de La Torre Oscura está dando muchos rumores. Ron Howard es el encargado de adaptar la mayor de las obras del (a veces) maestro Stephen King. Tras conocer los “planes de emisión”, que mezclan tres películas y dos temporadas de televisión, el siguiente tema era el casting.

Para el personaje principal, Roland, el pistolero que va en busca de La Torre Oscura, sonaban nombres como Javier Bardem (Hollywood, supéralo), Viggo Mortensen (vamos, Aragorn, que lleva bien el gorrito) o Daniel Craig (puaj). Pensando en el primero, no niego su talento como actor, pero los últimos años es ver a Bardem y le veo a él, no a su personaje. Luego está Mortensen, que entre Alatriste y Aragorn parece que le quieren estancar como ha hecho Sean Bean, que parece que quiere ser Boromir para siempre jamás. Es como Clint Eastwood. Es un tipo con talento inmenso y con un carisma en pantalla como pocos… pero siempre es Clint.

Entiendo que La Torre Oscura es una saga difícil y que contar con una estrella de protagonista es la forma más fácil de reducir riesgos y abrir puertas al marketing, pero creo que Roland necesita de alguien nuevo que le de personalidad propia a un personaje con el que el espectador tiene que conectar tantísimo como para seguirle durante tantas entregas. Las estrellas generan rechazos y tienen muchos tics que en mi opinión son muy negativos para este tipo de sagas.

HBO está terminando la producción de su nueva gran apuesta, Juego de Tronos, otro título con intenciones de convertirse en una larga saga, y ha optado por un casting en su mayoría poco conocido, lo cual creo que es un acierto. Estas historias de fantasía con carga épica necesitan de sangre fesca en la interpretación. Peter Jackson lo sabía muy bien y para la tierra media optó por un reparto lejos de ser considerado estrellas, con algunas excepciones claro. Pero entre esas excepciones no había un Bardem ni un Craig. No había un Clooney o un Pitt. Este tipo de personalidades tanspasan la pantalla de una forma que no conviene a ciertos personajes.

Por supuesto, cuando la historia es una adaptación inevitablemente se busquen parecidos o adecuaciones entre los personajes originales y las personalidades elegidas. No me considero una talibán de las adaptaciones puristas. Todo lo contrario, doy bastante manga ancha. Las formas de narración y el formato de cada medio son muy distintos, pero el casting es probablemente el elemento más condicionante cuando se comienza un proyecto de adaptación y no puedo evitar sacar la lupa con una de mis sagas favoritas. Con respecto a la Torre Oscura, la productora ya ha confirmado que el papel irá para Bardem si él acepta.

Y vosotros, ¿alguna vez habéis considerado que el empaque de un actor se ha comido a un personaje del que esperabáis mucho?

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